joan-carta

 

Estimadas hermanas y hermanos:

Un año más nos encontramos a las puertas de una nueva Semana Santa. Parece que no pase el tiempo, pero ya hace un año que tuve la ocasión de dirigirme a todos vosotros con motivo de mi elección como Hermano Mayor de la Ilustre Hermandad Nuestra Señora de los Dolores de Gandia. Desde entonces varios son los proyectos que hemos llevado a cabo. En primer lugar, me gustaría agradecer la labor incansable de cada uno de los miembros de la Junta Directiva, la verdad es que sin ellos, nada de esto sería posible.

Como todos vosotros sabréis, este año el proyecto fuerte ha sido el diseño y construcción de un nuevo carro que nos permita vestir a Nuestra Madre Dolorosa en el propio local de la Hermandad. Sin duda alguna es uno de los proyectos de mayor envergadura que se han llevado a cabo desde la adquisición y reforma de la propia sede. Para tal menester se ha confiado con la profesionalidad de la empresa Piró Orfebres de Valencia. Un carro nuevo, con un sistema hidráulico nos permitirá descender a la Virgen hasta una cota mínima que permita salir por la puerta del local. Ejecutado este proyecto, existen otros en relación al trono. Los faroles se encuentran en un estado bastante deteriorado y precisan un nuevo baño, así como del plateado del trono y la instalación eléctrica. Son proyectos igual o más importantes que el anteriormente citado, pero que no se pueden emprender en un mismo año, por lo tanto, vamos a ver si poco a poco, en los próximos años somos capaces de restaurar en su integridad todo el trono que ejecutó el escultor Sanjuán Villalba a mediados de la década de los 50.

Otro de los proyectos ambiciosos de la Junta Directiva que presido, y que cuenta con el beneplácito de la Asamblea, es la elaboración de un nuevo palio de color rojo cardenal y que esperamos poder ponerlo en marcha el próximo año. Pensamos que el palio le da una característica muy peculiar a nuestro trono. Lo convierte en un “paso de palio” cuya tradición arranca en Sevilla en el siglo XVII en los pasos marianos. Es sin duda alguna, un símbolo de dignidad, majestuosidad y de máximo respeto, para nuestra Dolorosa. Por todo ello, la Junta Directiva va a trabajar el próximo año en la ejecución de este proyecto que muy presumiblemente se realizará por fases. De este modo, Nuestra Madre Dolorosa desfilaría siempre bajo palio, tanto en la procesión del Jueves Santo como en la procesión general del Viernes Santo.

El pasado Jueves de “Dolor”, tras un año de duro trabajo, se inauguró la muestra museística permanente de la Hermandad “De Ilustre a Real”. Una exposición con dos objetivos muy concretos. De una parte, y pensamos que el más importante, es el de formación y evangelización. Pensamos que la exposición cumple esa doble función. Formar a los nuevos cofrades que ingresan en la Hermandad, sirviendo de vehículo evangelizador, de catalizador de la fe. Y por otra parte, pensamos que la Hermandad debe abrirse a la ciudad y al público en general, por lo que la muestra museística podrá ser vista por ciudadanos y turistas que visiten nuestra ciudad. Podrán conocer de primera mano, a través de paneles y audiovisuales, la historia, tradición y sentido religioso de una hermandad, junto a todo su vasto patrimonio. Felicito a todos aquellos que han participado en el montaje de dicha exposición.

Este año, la Ilustre Hermandad de la Dolorosa ha ido más allá de nuestras propias fronteras. Se han establecido contactos con la Cofradía de Granaderos de la Santísima Virgen de los Dolores del Grau de Valencia. Estuvimos presentes en la festividad de Nuestra Señora de los Dolores en el mes de septiembre, asistiendo una representación de la Junta Directiva a la misa y posterior besamanos. Todo esto nos ha llevado al punto de formalizar de algún modo esta relación, como podría ser un hermanamiento.

También este año se nos ha invitado a participar en la procesión de traslado de la Hermandad del Santísimo Cristo de la Providencia que tuvo lugar el pasado Domingo de Ramos en la localidad de Alboraya y a la que asistió una nutrida representación de la Junta Directiva, así como cofrades de la Hermandad. Una experiencia muy gratificante y una inmejorable ocasión de llevar el nombre de la Hermandad más allá de nuestra ciudad.

Este año, recuperamos el tradicional almuerzo de la sardina y el huevo frito que se sirve después del Vía Crucis del Viernes Santo. Pensamos que uno de los objetivos que tiene la cofradía es hacer Hermandad y esta es una magnífica oportunidad. Desde aquí os invito a participar en el Vía Crucis, y al posterior almuerzo, así como al resto de actos en los que participa nuestra Hermandad.

Otra de las novedades que se han producido este año ha sido la celebración de una misa mensual por los difuntos de la Hermandad. Así, todos los segundos sábados de mes, a las 19.30 horas, desde el pasado mes de octubre, se celebra una eucaristía en sufragio de nuestros hermanos difuntos. Una iniciativa que poco a poco va contando con más adeptos y al que estás formalmente invitado.

Aprovecho estas últimas líneas para invitaros a la reflexión. Leía hace unos días la Carta Pastoral del Arzobispo de Valencia, D. Antonio Cañizares Llovera. En ella nos invita a vivir intensamente y de una forma real, todo aquello que lleva implícito el término de cofradía. Más allá de meras representaciones culturales, una Hermandad es una extensión de la iglesia con una misión muy definida: la de evangelización. Busquemos y encontremos el verdadero sentido de pertenencia, con humildad, gracia y veneración por Nuestra Madre Dolorosa. Analicemos nuestro interior y comprobemos  cómo de unidos estamos a María y su Hijo. Solo así, siendo unos cristianos activos y comprometidos, la Hermandad de la Dolorosa podrá crecer.

Que nuestra Madre nos guíe y nos llene de fuerza  para conducir a la Hermandad por un camino sincero, sencillo y fiel al sentido religioso que representa.