MEDITACIÓN SOBRE LOS SIETE DOLORES DE LA VIRGEN MARÍA
Introducción
La Madre piadosa estaba
junto a la cruz y lloraba
mientras el Hijo pendía;
cuya alma, triste y llorosa,
traspasada y dolorosa,
fiero cuchillo tenía.
Explicación
Esta noche acompañamos a María, la Madre de Jesús, contemplando el misterio de los Dolores de la Virgen.
En el año 2020, teníamos preparados unos Dolores para orar por los niños, pero no nos fue posible reunirnos para hacer público nuestro deseo. Creemos que los niños lo merecen, lo necesitan y se lo debemos.
Por eso, este año vamos a rezar una nueva composición de los Dolores, insistiendo en nuestra intención de orar por la infancia. En muchas circunstancias y lugares, los niños sufren males de los que ni siquiera podrían ser culpables.
No nos repetimos, sino que nos interesamos por el amor que Cristo mostró por la niñez. Él, que también fue niño en los brazos de María, nos acompaña en nuestra oración junto a su Madre Dolorosa.
Invitación a la meditación
Comenzamos con las palabras de Jesús a sus discípulos:
«Dejad que los niños se acerquen a mí, porque de ellos es el reino de los cielos.»
De este modo, Jesús ensalzó a los más pequeños, a los humildes y sencillos, a los pobres.
«Acercaban a Jesús niños para que los tocara, pero los discípulos les regañaban. Al verlo, Jesús se enfadó y les dijo:
“Dejad que los niños se acerquen a mí: no se lo impidáis, pues de los que son como ellos es el Reino de Dios. En verdad os digo que quien no reciba el Reino de Dios como un niño, no entrará en él.”
Y tomándolos en brazos, los bendecía imponiéndoles las manos.»_
(Mc 10, 13-16)
Muchos de los que estamos aquí tienen hijos o nietos pequeños. Algunos de ellos forman parte de nuestra Hermandad, fortaleciendo el amor de Dios entre nosotros.
Los niños son esenciales para sostener la Hermandad en el futuro y para aumentar la devoción mariana. Su presencia en nuestra devoción nos recuerda la inocencia de Cristo y el sufrimiento de su Madre Dolorosa.
Oración inicial
Si está presente el sacerdote, introduce la oración diciendo:
Oremos.
Dios de misericordia, concédenos, a cuantos recordamos a la Santa Madre de Dios, que, con el auxilio de su intercesión, nos levantemos de nuestros pecados.
Por nuestro Señor Jesucristo.
R∫. Amén.
PRIMER DOLOR: LA PROFECÍA DE SIMEÓN
Himno
¡Oh cuán triste y cuán aflicta
se vio la Madre bendita,
de tantos tormentos llena!
Cuando triste contemplaba
y dolorosa miraba
del Hijo amado la pena.
Lectura Bíblica
«Cuando se cumplieron los días de su purificación, según la ley de Moisés, los padres de Jesús lo llevaron a Jerusalén para presentarlo al Señor.
Había entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, hombre justo y piadoso, que aguardaba el consuelo de Israel; y el Espíritu Santo estaba con él.
Simeón los bendijo y dijo a María, su madre:
“Este ha sido puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten; y será como un signo de contradicción —y a ti misma una espada te traspasará el alma—, para que se pongan de manifiesto los pensamientos de muchos corazones.”»
(Lc 2, 22. 25. 34-35)
Reflexión
Señor Jesucristo, sabemos que hay muchas niñas y niños que son víctimas de la maldad: secuestros, abusos, maltratos, falta de formación y moralidad.
Por el dolor tan amargo que sufrió tu Madre, la Virgen Dolorosa, queremos pedirte que protejas a los niños inocentes y débiles, que sufren injustamente. Para ellos, cada sufrimiento es como una espada que traspasa sus almas, impidiéndoles una vida digna.
Oración
Concédenos, Señor, a cuantos honramos la gloriosa memoria de la Santísima Virgen María, participar como ella de la plenitud de tu gracia.
Por nuestro Señor Jesucristo.
R∫. Amén.
SEGUNDO DOLOR: LA PERSECUCIÓN DE HERODES Y LA HUÍDA A EGIPTO
Himno
Y ¿cuál hombre no llorara,
si a la Madre contemplara
de Cristo, en tanto dolor?
¿Y quién no se entristeciera,
Madre piadosa, si os viera
sujeta a tanto rigor?
Lectura Bíblica
«Cuando los Magos se retiraron, el ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo:
“Levántate, toma al niño y a su madre y huye a Egipto; quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo.”
José se levantó, tomó al niño y a su madre, de noche, se fue a Egipto y se quedó hasta la muerte de Herodes.»
(Mt 2, 13-15)
Reflexión
Cada año vivimos la fiesta de los Reyes Magos con alegría. Sin embargo, hay niños que no tienen ni pan para comer.
Muchos sufren abandono, hambre y persecución, igual que Jesús en su huida a Egipto. Pedimos, Madre Dolorosa, que intercedas por todos los niños que no tienen hogar, que huyen de guerras y sufren desarraigo.
Nosotros también podemos ser como los Magos, ofreciendo ilusión y esperanza a los más necesitados.
Oración
Perdona, Señor, los pecados de tus siervos y, ya que no podemos complacerte con nuestras obras, concédenos la salvación por intercesión de la Madre de tu Hijo, nuestro Señor.
Él, que vive y reina contigo.
R∫. Amén.