Es para mí un honor y una gran responsabilidad ocupar este cargo. Ser la primera mujer Hermana Mayor de esta Real e Ilustre Hermandad es un hito histórico que me llena de orgullo. Quiero agradecer a todos los hermanos y hermanas su confianza y apoyo. Juntos, trabajaremos para que nuestra Hermandad siga creciendo y evolucionando, sin perder nunca su esencia. Mi objetivo es fomentar la participación de todos, especialmente de los jóvenes, y abrir nuestras puertas a la comunidad. Quiero que Nuestra Señora de los Dolores siga siendo un referente de fe y esperanza para todos nosotros.
Me dirijo por primera vez a todos vosotros con el corazón lleno de emoción y devoción. La Semana Santa nos invita a un encuentro profundo con nuestra fe y con nosotros mismos. Al contemplar el rostro dolorido de nuestra Madre Dolorosa, nos vemos reflejados en su sufrimiento y compartimos su esperanza.
Su dolor, tan humano y tan divino, nos interpela y nos llama a la acción. Que su ejemplo nos inspire a ser más solidarios, más compasivos y más comprometidos con los demás. En estos días, renovemos nuestro compromiso con nuestra Hermandad y trabajemos todos juntos para hacer de ella un faro de luz y esperanza en nuestra comunidad.
Por ello os invito a todos a participar en nuestras procesiones, actos religiosos y actividades culturales. Juntos, haremos de esta Semana Santa una experiencia inolvidable.
Que el ejemplo de Nuestra Madre Dolorosa os fortalezca en los momentos difíciles y que os guíe por los caminos de la fe y la esperanza.